| Puerta de pagoda en Luang Prabang - Laos - |
La ciudad de Luang Prabang, situada al norte de Laos es una ciudad situada en un enclave privilegiado, rodeada de una tupida selva y una serie de montañas infinitas, donde la antigua capital de Laos, formando parte del Imperio Kemer, vivió tiempos de esplendor. Sin embargo, el abandono de dicha ciudad, y del traslado a la nueva capital, Vientane, significó su consolidación como uno de los centros más importantes del budismo en el sureste asiático. Imponente, en una colina rodeada por dos ríos, uno de ellos el mágico Mekong, esta ciudad aparece plagada de templos donde el tiempo, sin duda se ha detenido. Es verdad que destila un aroma francés en alguno de sus edificios, o en sus exquisitos croissant que jalonaban las cafeterías del lugar, pero la ciudad rezuma espiritualidad desde las 5 de la mañana, cuando con sus primeras luces, ofrece una gigantesca ola naranja , donde los monjes, forman una rectilínea procesión que recorre todos los rincones de la ciudad para recoger , de la comunidad, la comida del día. Después volver al templo y empezar el día no interrumpe ese grado de silencio y recogimiento que hace que Luang Prabang sea algo especial, único.
| Monjes recibiendo la comida del día |
Al hablar con ellos, pronto te das cuenta que la mayoría de ellos proceden de zonas rurales y de las zonas más empobrecidas, cuyas familias envían a sus hijos a los templos con el fin de que reciban una formación que pueda permitirles salvarles de la penuria que los rodea. Y el monje, a cambio, transmite unos valores, una paz a una comunidad que es muy consciente de ello. Arroz, ofrendas, consejos que fortalecen su mundo y a los demás, turistas, cuando menos nos dejan mudos.

