4 de diciembre de 2019

Mañanas

En una mañana de diciembre

Patas arriba. 

Cuando la vorágine aún anda lejana, percibes con nitidez el frescor de la mañana envolviendo el espacio del aula como si fuese una sección del frigorífico. Siempre el ritual de encender las luces, enchufar el ordenador y recitar una plegaria para que el cañón funcione y la fibra no deje colgado nada.

Disfruto esos minutos previos al timbre y observo como llegan - ganada la confianza - y entran bajando las sillas, con cara de sueño y resúmenes coloridos en las manos para el examen del día, otro más semana tras semana.

Y tras el sonido se acaba la calma. Analizar los climas, los pronunciamientos decimonónicos o las dificultades del reinado de Felipe III. Y sobre todo mantener una puerta abierta sobre lo que ocurre afuera, esa realidad a veces tan ajena al aula, esa vida tan poco académica. 

Las mañanas terminan con el aula de la misma manera, aunque el desgaste se percibe cuando se cierran las puertas. A veces te preguntas cómo aguantan las paredes o las mesas y cómo sentir el cuerpo cansado de viernes cuando aún es martes.

Siempre al final de la mañana se mezclan avances y retrocesos, incógnitas nuevas y otras resueltas. Y mientras que abandonas el edificio es cuando empiezas de nuevo a trabajar.


29 de noviembre de 2019

La Guerra De Estos Versos



La guerra que están dando estos versos
Que dudan por un instante si salen
O se quedan por siempre en el tintero.

Será por razones desconocidas,
Será por ser prácticamente diciembre
O simplemente indignos de un papel.

Sea como sea, tiemble quien tiemble
Deben mostrarse esos versos guerreros
No vayan a ser precisamente
Los que venzan la resistencia.