Sentí un escalofrío, y no por la repentina bajada de temperatura y la tormenta tropical que el cielo desde la mañana anunciaba. Pero sentado en esa furgoneta, cuando volvíamos de una larga excursión a Chichen Itzá, al observar el cartel de desvío a la derecha que ponía Valladolid ( este enlace es entretenido y breve para que veáis las curiosidades etimológicas y demás ) la piel se erizó y pensé: fíjate, en México hay vallisoletanos, tan vallisoletanos como tú.
Claro que sólo tendremos eso prácticamente en común, el nombre, pero yo, al menos no puedo evitar que en alguna de las otras tres ciudades que existen con este nombre tan elegante y singular, pudiera existir una persona parecida a mí. ¿ Un plebeyo mexicano ?
Del origen de nuestro sobrenombre, Pucelano, a mí, lo de ir a luchar junto a Juana de Arco ( Pucelle ) contra los ingleses, pues como que no me pone, aunque no tenga mucha simpatía por los anglosajones.
Soy Geógrafo, y lo de Valladolid como un valle, una poza ( pucela ) en torno a un medio seco, pues me parece lógico, pero es tan poco romántico...y lo de Pincia ( ciudad romana cercana ) me parece demasiado culto y hay tantas ciudades de origen romano que queda un poco soso ¿ no ?.
Por eso, me decanto más por lo de los orígenes fonéticos ( aunque sean menos ciertos, probablemente ) ese Valle de olivos, valle de walid ( siempre he querido ser herencia de Al - Andalus ) , valle de oletum ( de olores aromáticos o de alcantarilla, vete a saber ) o valle de lides, puesto que los de Pucela batallamos constantemente. Sea cual sea, recordar aquello de ser castellano es un orgullo, y vallisoletano, además,un don. Y todo esto a qué vino... pudiera ser que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid... pudiera ser, pudiera ser



