Sí, Spielberg y J.J. Abrams. Pasado, presente y futuro. Desde luego que el amigo Spielberg abrió el camino con esos clásicos, tipo ET, Encuentros en la Tercera Fase, los Goonies y otras muchas que, a poco que reflexionemos, podemos relatar y criticar, sobre todo en algunas de sus producciones, como aquellas de Parque Jurásico y demás.
Y el señor Abrams, que aunque no hiciera más que Lost, Perdidos, ya pasaría a la historia de nuestra realidad virtual, caja tonta en 32 pulgadas o en pantalla grande, depende de donde nos sentemos.
Pero lo que os vengo a decir es que viendo el otro día Super 8, que muy bien puede decirse que es una biografía del niño Spielberg y los sueños plasmados del niño Abrams, tuve una sensación de estar inmerso en una película entretenida, ninguna obra maestra, pero capaz de escarbar en el niño que tenemos todos: aventuras, temor, complicidad, risas, ilusión, celos, fraternidad, miedos... y mucho, mucho amor... a una cámara, a un amigo, a una niña, a un padre, e incluso a un extraterrestre que ...bueno no os fastidio la película


