Uno de los aspectos que mayor satisfacción tiene un trabajo como el mío, consiste en comprobar, más veces de lo que pensamos, que "la materia prima" con la que trabajamos, con el paso del tiempo, va dando sus frutos, y en unos pocos, al menos, permiten atisbar que "los productos elaborados " rebosan calidad humana, que al fin y al cabo es lo único importante, y te dejan momentos, instantes, que como una corriente entran por las rutinas, los tímpanos para asentarse dentro, formando parte de ese albúm de imágenes que guardas en un archivo de tu cerebro, cerquita del corazón.
Estos últimos años están siendo fecundos, y para dar cauce a lo que uno siente - y es que los profes también sentimos - me dedico a enmarcar esos momentos, como un modesto homenaje a todo lo que se devuelve - como si tuviera que recibir más allá de lo que a diario en las aulas recibo desde esos pupitres.
En fin, que este es un pequeño homenaje en donde falta lo más importante. La música de Rocío y las letras de Rosalía, dos ex- alumnas que nos obsequiaron el pasado 18 de noviembre, cuando El Rincón de las Musas inundó cada poro de nuestro Instituto y pudimos disfrutar de su arte. Una maravilla para no olvidar.
Estos últimos años están siendo fecundos, y para dar cauce a lo que uno siente - y es que los profes también sentimos - me dedico a enmarcar esos momentos, como un modesto homenaje a todo lo que se devuelve - como si tuviera que recibir más allá de lo que a diario en las aulas recibo desde esos pupitres.
En fin, que este es un pequeño homenaje en donde falta lo más importante. La música de Rocío y las letras de Rosalía, dos ex- alumnas que nos obsequiaron el pasado 18 de noviembre, cuando El Rincón de las Musas inundó cada poro de nuestro Instituto y pudimos disfrutar de su arte. Una maravilla para no olvidar.




