Tradición , ante todo . En estas fechas tan entrañables, consistentes en hacer caso omiso a la situación general y particular de esto que podemos llamar Mundo, o en su caso España, toca resurgir del inframundo e inundar cada paso y segundo de estos benditos días con buenas acciones y mejores deseos. Veamos, por ejemplo a aquel compañero/a, vecino/a, e incluso desconocido/a que te tropiezas en la calle y que insiste en que tengas que brindar, felicitar e incluso besarte por razones que ni en milenio cuatro pudieran ser exhibidas.
E incluso cuando logras escaparte de tan semejante jauría, y aquella, tenía que ser justamente ella, con la que apenas has cruzado dos palabras en tu vida y una de ellas es impronunciable, te persigue hasta la misma puerta de tu casa, contándote sus miserias diarias, y acaba con la recién estrenada ropa de Intimissimi en tu dormitorio, pronunciando dos o trescientas palabras , todas ellas únicamente guionizadas en películas porno de bajo presupuesto, mientras que tú, rebosante de alcohol por los cuatro costados, tan solo quieres dormir
Y a lo sumo sumergirte en el dulce sueño reparador tan sólo pensando:
A veces llego a comprender a Hannibal Lecter
Afortunadamente los sueños no se hacen realidad, y en el mejor de los casos puedes dormitar hasta que pasen estos empalagosos días.
Espero, si se atreven , sueñen a veces conmigo
Y con mis muchos otros...
Besos