Calculo yo, a poco, que desde el año 1988, y a una media de 4 veces por semana, siendo generoso, y hasta hoy, esta canción, de 1980 es el himno por excelencia de mi vida, para bien y para mal....Me quedo corto pero habrá sido escuchado y cantado 500 veces ( que va...., muchas más seguro )
Aquí, la versión ya madura, sinfonía añadida
Y aquí, la original, como quien dice, recien nacidos
La oscuridad reina a los pies del faro
Proverbio japonés
La oscuridad reina a plena luz Del día; No se amilana ante falsos destellos Ni ante la inerte inmensidad del cemento metropolitano; Jamás se retrae ni con la pletórica Luna llena inundando el cielo océano, Y tampoco desaparece ante Las gélidas luces del fluorescente Que relumbran en cada una de las aulas. La oscuridad se rinde ante mis dos pies Disipando los haces de luz a mis pasos.
Apenas su nombre olvido, Recuerdo el deseo perdido Entre la sabana africana De mi colchón viscolástico.
Vistoso desvisto su cuerpo, Y el mío, insaciable, Cornisa cualquiera De sus barrocas fachadas, Hasta colmar todas aquellas Sombras, desde la testa Hasta donde la espalda Pierde su nombre.
Es abisal, Piélago gemido Dónde esparcir Mi hombre.