Pues sí. Nos esperan largos y tediosos especiales sobre la grandeza de Juan Carlos I, que continuarán con otros tantos sobre el ya presente Felipe VI, y su sobrada preparación para ser el monarca del s.XXI.
No repetiré causas, dimes y diretes sobra la figura de uno u otro. Si algo repito hasta la saciedad a mis alumnos es que deben desarrollar un sentido crítico, empezando por analizar las fuentes de información, discerniendo la realidad, sus motivaciones y las interpretaciones que puedan proporcionarse.
Y en lo que a mí respecta, este rey, que pone punto final a su tarea como Jefe del Estado, fue designado y juró los Principios Fundamentales de un Movimiento de un dictador y una dictadura que asoló y sometió a nuestro país durante casi la mitad de un siglo, y sin restar sus luces y sombras en esta etapa nuestra, tras la Transición y la Democracia, sólo esperaría que demostrara su carácter democrático, del que tanto presume, y no corone a su hijo en discurso televisivo, sino que lo coronemos nosotros, si es el caso, o lo pongamos en la lista del INEM, siendo así el primero - en paro - de todos los españoles. Eso sí que sería una España Contemporánea.
Yo pensaré que el 2 de junio de 2014 ha sido mi primer lunes republicano. A pesar que en la primera cadena, y antes de Cuéntame, ya están emitiendo un cuento, de reyes y princesas.

