Lo reconozco. Tengo un ataque de series americanas. He esperado la nueva temporada de The Walking Dead, aunque he de reconocer que el nivel de la misma ha ido bajando como el número de zombies aparecen. Y realmente, la nueva temporada, ya vista, no mejora realmente la perspectiva.
Pero he descubierto tres. Una , la van a estrenar ahora en 4, y es Homeland. He visto sus dos primeras temporadas, y la serie favorita de Obama, me parece magnífica. Un marine americano es liberado - tras 8 años en cautiverio de Irak - y vuelve como un héroe - lógicamente. Hasta ahí, normal. Empieza, de hecho una carrera política - exitosa - También lógico. El giro llega en la hipótesis que este marine se haya convertido en un terrorista islámico, y solo una agente de la CIA sea consciente de ello. No os cuento más, pero sinceramente es de lo mejorcito que yo he visto. Comprender el terrorismo, la política de altura - o bajura - y una visión diferente de la clásica que las series americanas nos proporciona.
La segunda lleva ya la friolera de 5 temporadas. Se titula Breaking Bad. Situada en la norteamérica profunda, Nuevo Texas, en la ciudad de Alburquerque, un pobre profesor de química, en un instituto público, que apenas gana para vivir, se ve en una situación límite, al serle declarado un cáncer de pulmón. Ni tiene para el tratamiento - seguro que empezais a familiarizados de la sanidad norteamericana, sino cambia la cosa - y se preocupa por el futuro de su familia, un hijo con una deficiencia física, una mujer embarazada.
Con el fin de asegurar su futuro, recurre a su conocimiento y se hace productor de droga. No cuento más, pero desde luego que es un magnífico retrato de la sociedad norteamericana, claro aquella que está situada en los bajos fondos, en el lado oscuro. Muy muy recomendable. Al igual que The Wire, que solo he visto una temporada, y que trata de la lucha entre los traficantes de la ciudad de Baltimore, la policía y la corrupción política.
En fin, que podéis comprender que no tenga ni para escribir, ni para hacer deporte ni para nada. Fuera de bromas, lo que sí os aseguro que es un tiempo muy bien empleado ante el patético panorama que nuestra televisión nacional ofrece, y desde luego sí que es de admiración la capacidad que los norteamericanos - tan criticables en muchos aspectos - tienen para hacer un análisis crítico y realista de su realidad.
Ya podrían aquí tomar ejemplo. Y no es por falta de temática...



