La llamada telefónica del bufete de abogados fue tan inesperada como un regalo de reyes en el mes de julio. La incredulidad dió paso a la curiosidad en el trascurso de salir de la ducha al vestidor, y elegir un traje apropiado para la ocasión, quizá era el momento para estrenar aquella corbata azul con circulitos narajas, que, acabó en el bolsillo de la americana, por si al final tuviera su momento y luciera.
No estaba demasiado lejana la Calle Brasil, apenas a cuatro cuadras del apartamento de la Avenida de Perú, pero bajó directamente al garaje, subió al Renault Argentina, y mientras avanzaba lentamente, de semáforo en semáforo, no adivinaba del porqué de aquella inesperada convocatoria.
Subió despreocupado tras dejar el coche en el gigantesco parking , con tanta profundidad como altura tenía el rascacielosde 49 plantas, y que se coronaba en una famosa azotea - Mirador del Paraná - donde estaba el restaurante más lujoso y caro de toda la ciudad. A esas horas, apenas había personal, pero fue inmediatamente percibido por las escasas personas que allí esperaban.
- Buenas, noches, señor. Si hace el favor de seguirme.
Al acercarse a la mesa, 2 personas, impecablemente arregladas, y sin apenas presentarse, le invitaron a que se sentara en un sillón de cuero, y a señas de una de las personas, el camarero le preguntó si deseaba tomar algo. Sin pensar demasiado respondió Gin Tonic de Seagram , y volvió a sumirse en un aplacible silencio, tan solo interrumpido al sentir en la mano la corbata que seguía ahí, en el fondo del bolsillo. - Debería habérmela puesto -
- Señor Colombia - comentó una de las personas que no había dejado de mirarlo desde que se sentó - somos del bufete de abogados Venezuela y poseedores fideicomiso de una propiedad de 6 millones de kilómetros cuadrados que está a su nombre. Tradicionalmente se conoce como Amazonía y su anterior dueño, La Tierra, se la ha concedido con una sola condición....
El Seagram discurrió desde la boca al estómago como el cauce del río más largo del mundo, mientras que Colombia intentaba dar crédito a lo dicho por aquella persona, que, se levantó y se fue al terminar unas frases que evidenciaban haber sido ensayadas durante largo tiempo.
- ¿Y qué condición es esa ? preguntó a la única persona que se había quedado junto a él en la mesa.
- Deberá recuperar su antigua apariencia y en la medida de lo posible salvaguardar todas las especies vegetales y animales que hayan sobrevivido del proyecto de explotación del 2011-
Colombia se quedó solo en la sala, sabiéndose el mayor propietario del mundo pero aquella herencia - pensaba - había llegado demasiado tarde, como un fuerte nudo que aprisionaba irreductiblemente su garganta.


