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| Tarzán en busca de la liana |
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Todos conocen a Tarzán. En Laos tuvimos la decisión de ir a ver unas cataratas a unos 60 Kms. de Luangprabang.En plena selva, la cascada era imponente, con mucha agua y después de ver la zona, el nuevo Tarzán vió una tentación de imbuirse en el medio. Subir un árbol, coger la liana, y lanzarse como Tarzán para zambullirse en una preciosa poza, de gélida agua, era tarea fácil. Y parece ser que así fue...bueno la caída al agua no fue todo lo ortodoxa que se esperaba, pero al fin y al cabo era la primera zambullida de esa categoría. Y al salir, Tarzán hizo su grito característico cuando, de repente, observó su mano izquierda, y su dedo corazón estaba más bien torcido, una preciosa luxación que lo había dejado doblado formando un ángulo de 66º con respecto a su mano.
El resto fue divertido. Revivió el Tarzán Plebeyo la escena de Blade Runner cuando Harrison Ford tiene que colocarse los dedos y ponérselos rectos, y a ser posible, en su sitio, sobre las falanges. Cuando volvimos a Luangprabang el médico hizo exahustivas pruebas , vamos me hizo con señas que doblara el dedo, y como lo podía hacer, se descartó cualquier rotura, así que Voltarén en pastillas y no coger peso con la susodicha mano izquierda.
A la vuelta, ya en España, mientras que el médico se reía por la aventura - al fin y al cabo hay que vivirlo no - eso dijo - me dijo, tras ver la radiografía, que tenía una rotura, pero que había colocado tan bien el dedo, que había empezado a soldar y quedaría perfecto. Bueno, ya casi dos meses después, el dedo cuando se me queda mirando, me dice: Tarzán, la próxima vez llamas al doble, la próxima vez llamas al doble.
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| Tratamiento en el hospital de Luangprabang |