Los recuerdos son muy vagos. O el vago soy yo que no quiero recordar. El caso es que la promoción de 1983-1984 tuvo como premio una bonita excursión a Madrid. ¡ Qué viaje !!! ¡ Qué ilusión !!! y realmente consistió en un único día, eso sí muy intenso. Recuerdo que fuimos al Museo del Prado, y vimos muy poco, aunque recuerdo que me impresionó mucho la sala de Goya, sobre todo por el tamaño de los lienzos; después estuvimos por el centro de Madrid, ese Madrid de los Austrias, y estuvimos en la Puerta del Sol, lo recuerdo.
Por la tarde, nos acercaron a ver el Planetario, y no recuerdo, a media tarde, que obra de teatro nos llevaron a ver. Sólo sé que salía Amparo Larrañaga, y que una lata de Coca - Cola rodó y rodó, desde la mitad del teatro hasta el escenario, sin que los actores se inmutasen. Y que conste que yo no fui....o eso creo, ya no recuerdo...
El viaje terminó, y fue el único que nos permitió salir de Valladolid en aquellos años de la EGB. Por eso, pasados los años, y ahora que soy yo quien propone, sé muy bien lo que es salir con los alumnos, con todos, sin olvidarse de aquellos que no sacan tan buenas notas, de aquellos que no disponen de familias pudientes, y que aprenden ciudades, culturas y mundo ,en vivo y en directo. Los viajes son el mejor aula que cuenta una escuela.
Y con la mala memoria que tengo, siempre es de agradecer, que aparezcan fogonazos del pasado, aún recogidos en una foto difuminada por el tiempo y que tras tantos años permanece.
¿ Y dónde está Wallyplebeyo ?



