Corría 1988. Un antro de conciertos de bandas locales, donde el entusiasmo suplía a la destreza y ciertamente la juventud, siempre rebelde invitaba a lanzar acordes contra lo establecido: gobierno, iglesia, sociedad establecida. Chupa de cuero, chapita de hoz y martillo, pelo largo, greñas se llamaban, y cervezas, muchas cervezas. No fui a demasiados conciertos, eran los jueves, y el dinero escaseaba, pero tocaban unos amigos, The Duster, y fui porque en esa edad el colectivo era muy importante. Tocaban bien para sus pocos ensayos y estilaban un ritmo rock y estética rockabilly que les hizo triunfar. Ganaron el premio de grabar una maqueta. Y como el concurso estaba patrocinado por una radio, la propia emisora convocó un concurso, que no era otra cosa que adivinar de quien era la canción que sonaba en esos momentos, y ...claro, gané yo.
El premio fue más humilde. Consistió en un maxi- single de un grupo que yo ni conocía, justamente el que tenéis en la foto. Recuerdo que cuando lo puse en mi cadena, recien comprada, no me gustó nada. Melodioso, con una pinta muy psicodélica, en las antípodas de mis gustos ramonianos...pero lo escuchaba, de vez en cuando. Y poco a poco Destination, Under the Milky Way, Antenna y Anna Miranda,las 4 canciones me fueron seduciendo. El azar hizo que al mes, en un centro comercial encontrara el Lp Starfish y lo compré. A partir de ahí, empezó todo. Descubrir sus discos anteriores, conocer a sus integrantes, buscar sus rarezas, y por fin, verlos en directo, muchos años después.
Después de tantos años, a día de hoy, raro es el día que no escucho alguna canción de estos señores. De izquierda a derecha, y arriba a abajo, Richard Ploog ( batería que abandonó la banda ), Steve Kilbey (bajista, compositor, voz principal, pintor y lo más parecido a un dios ), Marty Willson Piper ( guitarras, cantante y compositor ocasional ) y Peter Koppes ( guitarras y también cantante y compositor ) y que, sin duda alguna, y por azar, se han convertido en la sintonía de mi vida.
Y la tuya, a que suena?