Me cuentan que llevas mi retratito
En la cartera, el de aquel fotomatón
Donde invertimos doscientas pesetas
Por una hora de fogonazos besos.
Me cuentan que portas en la cartera
Aquella factura de la Pensión
Zamora, a tu nombre por ser más alta,
Al final de la noche abandonada,
Por llegar - justo al amanecer - a la puerta
En la cartera, el de aquel fotomatón
Donde invertimos doscientas pesetas
Por una hora de fogonazos besos.
Me cuentan que portas en la cartera
Aquella factura de la Pensión
Zamora, a tu nombre por ser más alta,
Al final de la noche abandonada,
Por llegar - justo al amanecer - a la puerta
De tu casa - como si no hubieramos hecho nada -
Mientras - nerviosa - te atusabas el pelo
Mientras - nerviosa - te atusabas el pelo
Y mis manos - temblorosas - no te soltaban.
Me cuentan que recitas de memoria
Aquel, el primero de tus poemas,
Siendo raro el día que no hojeas
Ese libro que lleva tu nombre por título,
Y que tan sólo cuenta con ese ejemplar.
Me cuentan tantas cosas y muchas más
Pero ahora ya no vienen al caso,
Al ser una vieja foto amarillenta,
Una horquilla pequeña, color violeta,
Y un fichero con ochenta y cinco poemas
Que descansa en la carpeta de nombre
Olvidados.


