Si el destino es amarse de por vida,
Como un escriba silente en el templo
Egipcio de Al Deir al Bahari,
O como el pétreo mascarón de la
Victoria de Samotracia,
E incluso como un simple cristal
Protector de la Gioconda Leonardesca,
Será porque Amar es todo un arte
Que jamás se aprende, aún dedicando
Imágenes obtenidas de la red,
arte arquitectónico,
escultórico y pictórico,
tan universal
como el amor.






