
Ser observado
por el cielo de sus ojos
es como para quedarse
ciego y desterrado de por vida:
No existe mirada divina
que ponga tanta hermosura
y empeño ante un cuerpo
tan deforme, feo y plomizo
como el observado.
por el cielo de sus ojos
es como para quedarse
ciego y desterrado de por vida:
No existe mirada divina
que ponga tanta hermosura
y empeño ante un cuerpo
tan deforme, feo y plomizo
como el observado.


