9 de marzo de 2018

Mucha Cantimplora Para Atravesar El Desierto



Mucha cantimplora para atravesar
El desierto más implacable es
Necesaria tras la ignominiosa
Mirada que todos los amaneceres
 Obsequias.

Apenas las dunas cubren el rostro, 
Sus labios son perennes espejismos
Inalcanzables aún en su cercanía;
Susurra áridos versos al viento
Rimando únicamente en los lejanos
 Oasis frondosos de la soledad.

Sepultado bajo la arena el sediento 
Fallece incapaz de mantenerse 
Despierto y abandona la poesía:
Océano amarillo que en las noches
Se congela. 





30 comentarios:

  1. Esas miradas son vaticinio de desiertos y soledades.

    Por cierto… Ya llegó!!... “Sin Remedios” ya tiene un lugar en mi biblioteca, aunque de momento está junto a mi cama (no por nada, es que me gusta leer antes de dormir) Si hoy no se me hace tarde, lo estreno pero ya!!

    Te he mandado la foto, vía Twitter… No soy la única que ha celebrado el libro eh¿?... Ella siempre se acurruca conmigo cuando leo…

    Bsoss, querido amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues las miradas siempre figuran y son importantes

      Y hablando de miradas, cuanto me emociona que tengas cerca de tu cabecera Sin Remedios. Hablaremos de ella. Y ahí está Coco.....preciosas

      Besos y gracias

      Eliminar
  2. El poeta no cumple su palabra, si no cambia los nombres de las cosas. Todo poeta que se estime a sí mismo debe tener su propio diccionario. Decía Nicanor Parra. Magnifico dibujo has hecho de una travesía. Abrazos

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué se escriban con oro en la pizarra kantiana del espacio y el tiempo!

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. filosofar en el desierto es un ejercicio a realizar a diario

      saludos

      Eliminar
  4. yo necesito a alguien que me dedique esas cosas bonita pordió!!!
    besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. cada letra escrita puede ser sentida por cada uno mismo

      besos

      Eliminar
  5. Ha sido como una odisea deslizando la mirada verso a verso. Precioso, amigo Noe.

    Mil besitos para tu finde.

    ResponderEliminar
  6. Incluso en ese acto de abandonar la poesía hay un acto poético.

    Besos, Profe, que no falte la cantimplora y el verso.

    ResponderEliminar
  7. Me has llevado al Sáhara de mi niñez :)
    Besitos

    ResponderEliminar
  8. “Despierto y abandona la poesía “...

    Sentenciado estaba.


    Un beso.

    ResponderEliminar
  9. Por áridos que sean los desiertos, hay poesía. Si no, ¿cómo habrías escrito estos versos?.
    Salud, Noel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. tal vez la arena los dejó escritos y el viento los transportó a tu presencia

      besos

      Eliminar
  10. Maestro, a ver si esta semana derogamos alguna ley en el desierto...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igual los desdichados sucesos den más motivos para quitar mordazas y cadenas perpetuas

      Saludos

      Eliminar
  11. “De pronto, bajo el pie, cruje un desierto con una flor de pétalos punzantes. Aridez, lejanía, vil vacío.”
    Jorge Guillén

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. demasiado nivel para que sean evocadas por tan humilde poesía

      gracias

      besos

      Eliminar
  12. El de la belleza extrema es éste. Me dejó tan atónita q no sé lo q hice, uf.

    ResponderEliminar
  13. Jajaja qué gracioso eres (en un kit kat )

    ResponderEliminar
  14. Y en mitad de ese desierto, un oasis: tu Poesía.

    Besos beduinos.

    ResponderEliminar

Y esta historia la continuas de la siguiente manera...