Me decanto por el verso de los pobres,
Aquel ignorante de librerías,
Aquel olvidado que jamás recitas
Ni de memoria, ni con papel en mano,
Aquel que escribes sin pena ni gloria.
Me decanto por el verso de los hombres,
Aquel que silabea los latidos
Sin decir nombres, sin decir nada,
Superfluo para la Real Academia
E incomprensible entre los catedráticos
De las Ciencias y de las letras del Amor.
Me decanto por el verso endecasílabo
Aunque después me salgan catorce;
Es lo bueno de saber caer de bruces
Y escribir sobre el canto de tus labios
Literarios que saben decir mi nombre.
Aquel ignorante de librerías,
Aquel olvidado que jamás recitas
Ni de memoria, ni con papel en mano,
Aquel que escribes sin pena ni gloria.
Me decanto por el verso de los hombres,
Aquel que silabea los latidos
Sin decir nombres, sin decir nada,
Superfluo para la Real Academia
E incomprensible entre los catedráticos
De las Ciencias y de las letras del Amor.
Me decanto por el verso endecasílabo
Aunque después me salgan catorce;
Es lo bueno de saber caer de bruces
Y escribir sobre el canto de tus labios
Literarios que saben decir mi nombre.


