No quería hablar de este tema. Pero he pensado, ante la falta de información que los medios de comunicación nos someten, contaros alguna cosilla. Sabéis que me dedico a la educación. Un profesor de secundaria asentado en la región de Murcia. Como funcionario, odiado, según parece, entré en esta profesión tan bella porque mi vocación me llevó a ella. Me gusta tanto que mi vida gira, en gran medida , en torno a una media de 120 adolescentes al año, de 12 a 18 años, e intento, con mi máxima entrega diaria, contribuir en algo tan hermoso como es la formación de nuestros jóvenes, tan criticados, la mayoría despistados y muchos abandonados y perdidos.
Como funcionario tuve que entregar muchas horas de estudio y dedicación para obtener la ansiada plaza, aceptar el salir de mi tierra y seguir, tras 15 años de curre, con una dedicación intensa de horas lectivas en el instituto, trabajo diario en casa y de vez en cuando fuera de ella, al asumir la responsabilidad de viajar con mis alumnos, para que vean lo que enseña el mundo lo mejor que puedan.
Tengo un sueldo modesto para los funcionarios del nivel A, en comparación con jueces y secretarios judiciales, médicos y no se con quien más. No me quejo. Me da para vivir de manera holgada. Hubo recortes, de carácter estatal, y ahora desde la Comunidad Autónoma nos han reducido el sueldo nuevamente. Pero, eso, no es lo que me preocupa… Desde finales de diciembre estamos con movilizaciones, la última ha superado las 60.000 personas, y creo, que casi todos vemos con preocupación que las medidas adoptadas por el gobierno murciano son muy preocupantes. Primero porque se atacan derechos sociales que han costado muchos años, y muchas vidas, que parecían consolidados: si estás enfermo, por ejemplo ,te descuentan más sueldo; también el gobierno ha decidido el incremento de horas de trabajo, lo que se va a traducir en una reducción de contratación de personal interino para el próximo curso, así como la desaparición de programas de atención a la diversidad ( desdobles, grupos flexibles y refuerzos…. ) que se traducirá irremediablemente en una pérdida de la calidad de la educación... eso es lo preocupante, lo que tendría que ser uno de los pilares de una sociedad, está siendo, literalmente, desmantelado y reducido como algo asistencial ( al igual que la sanidad, donde las medidas para el personal sanitario han sido similares ).
Pero lo que más me asusta es la criminalización a la que parece que estamos sometidos. Sin comentarios la atroz y deplorable agresión que recibió el consejero de cultura de Murcia y que se nos quiso adjudicar, como si fuéramos todos a trabajar con un puño de acero…Hace tiempo que renuncié al reconocimiento social de mi trabajo ( al fin y al cabo todos los días mis alumnos me trasladan satisfacciones que me llenan de orgullo, al igual que reproches que me estimulan para mejorar mi día a día ), pero aún me sorprendo cuando algunas personas, de similar apariencia y procedencia que yo, descargan una cierta dosis de odio e ira, solo hay que ver comentarios en foros, periódicos….ante nosotros, que, como otros colectivos de trabajadores, funcionarios o no, nos hemos visto golpeados por la crisis. Y no hablo sólo de la crisis económica, sino de una crisis social que la verdad, a veces me asusta porque no sé muy bien hacia donde nos lleva.
Ni tan siquiera miro a gobiernos , partidos políticos y sindicatos. Quiero mirar a los padres, madres, vecinos, amigos, alumnos, bloggeros y personas en general, que, asistimos , incrédulos, al desmantelamiento del llamado estado de bienestar, y deciros que si bien desconozco la solución , mantendré la misma firmeza por defender una educación pública de calidad, hasta incluso los 67 años….si conservo lucidez en la cabeza.