Son 5 días y el objetivo es claro y evidente: Aníbal, desde Qart Hadast ( Cartagena ) intentó, en vano, eliminar al Imperio Romano, dirigiéndose a su corazón, Roma. Sin embargo, terminó derrumbándose el Imperio Cartaginés en la II Guerra Púnica. Pero desde la actual Cartagena, digna heredera de aquel imperio de origen norteafricano, 4 intrépidos profesores ( temerarios ) y 44 alumnos ( más temerarios aún ) vamos dispuestos a vengar la afrenta y aprovechar al máximo estos días para que Roma caiga a nuestros pies.
Un viaje de estudios donde se aprende mucho más que en clase: historia, arte, geografía, y aspectos tan importantes como convivir, respetar, apreciar y sentir un poco más al humano que todos llevamos dentro.
- Te voy a decir una cosa: Es un hombre maravilloso. ingenioso, atento, adelantándose siempre a tus deseos , pero sin ser empalagoso, y además cuenta con un cierto toque de locura que le hace imprevisible.
- Recuerda que es un hombre. Al final busca el pan como los gorriones lo hacen en el parque. Y se arremolina si aparece otra que le ofrezca más y mejor.
- Este hombre es diferente. Llevamos casi tres meses de relación. Siempre me ha dicho que en el mismo momento que sienta dañarme, desaparecerá como lo hace un despojo.
- Quiza si le trajeras a casa, podría opinar mejor. Cuando un hombre me mira a los ojos, distingo entre los que miran fraternos, los que miran con amor y los que solo miran mi escote.Además, profesor y poeta, si al menos hiciese algo útil.
- ¿ Pero por qué eres tan dura con este hombre que me está haciendo tan feliz ?
- Porque voy a terminar de ser estereotipo y desaparecer del interior del espejo para mostrar tu imagen real.
Si te sirve de consuelo,
Tu negro perfil es color
Para mi dulce mirada,
Una llamada de atención
Capaz de incendiar el alma.
Si te sirve de consuelo
Tu cabeza ladeada
Es la fuente de inspiración
Del suelo, del cielo, del alba,
Una llamada de atención
Para vivir la vida,
A pesar de los pesares,
Que son tantos y para ti
No deben de ser fin de nada.
Si te sirve de consuelo,
Corazón, versos y canción
Harán que un día levantes
El rostro hacia el sol
Y la traslación se detenga:
Serás la nueva estrella
Sobre la que girar y girar,
Soy un gran aficionado al cine. Ese de películas de autor, en versión original y con subtítulos me encantan, aunque no renuncio al comercial, doblado si te proporciona una sonrisa, una lágrima, en definitiva,una emoción.
Uno de mis directores favoritos es este señor, Eric Rohmer que ha fallecido en el día de hoy a los 89 años. De él me gusta la agudeza en los diálogos; películas que tratan de seres humanos, de sus dudas, sus ansias e ilusiones. Tiene películas conceptuales, propias de aquella ola de directores franceses que en los años 50 y 60 formaron la nueva ola como Godard, Truffaut, Chabrol... pero a mí me atrapó con su serie de Los Cuentos de las Cuatro Estaciones, que, como su propio nombre indica, son 4 historias independientes, ambientadas en las 4 estaciones del año, y que veo, muy de vez en cuando, porque siempre me dejan algo nuevo, y sobre todo me hacen pensar y reflexionar a través de algo que muy pocos directores consiguen: la empatía por su historia, por su forma de contarla, él y sus actores.
Por ello, Eric quiero darte este pequeño y humilde homenaje, y aunque seas de esos cineastas de circuito alternativo, vale la pena ver alguna de sus películas porque eres un cineasta que plasmas perfectamente al ser humano en el celuloide. Y eso es arte, eso es CINE.
Nací en el famoso Triángulo de las Bermudas, sumergido entre las pocas palmeras que soportaron aquellas tormentas tropicales que se escapaban del Caribe hacia el Atlántico Norte y que me sorprendían dormido.
Nací en el famoso Triángulo de las Bermudas, y mi única ocupación era dialogar con los vientos, para calmarlos y que pasaran de largo.
Nací en el famoso Triángulo de las Bermudas, y cuando tuve uso de razón tan solo me dijeron que jamás abandonara las Islas, bajo ningún concepto o pretexto, por ninguno de los motivos, desde los más superfluos hasta los más insondables. Yo formaba parte inherente de las Bermudas.
Nací en el famoso Triángulo de las Bermudas, y tras 60 años, decidí salir pensando que podría volver. Y al percatarme, lo intenté, pero fue todo distinto.