Tengo una mesa oscura llena de bolis:
Azules, rojos, verdes y negros,
Lápices de diversos tamaños,
Enjaulados todos en una jarra de madera
Donde antes servía una fría cerveza.
Un par de altavoces Logitech
Que pocas veces cantan,
Nunca hablan
Y reiteran la misma sintonía,
Día tras día.
Hay papeles: un horario de trabajo,
Unos clínex extremadamente arrugados,
dos post-it con tareas pendientes,
Y un pen drive que juguetón
Cambia de posición,
Va de mano en mano.
Una lámpara con tres posiciones
Y dos intensidades,
Un teléfono decolorado,
Y una placa del año 2003,
Con un montón de nombres
Y un arriquitaun chiclanero
Oculto por un calendario del presente.
Sobre la pantalla de 15 pulgadas
Una lámina enmarcada de la Alhambra,
Y bajo el ratón, mitómano infernal,
Aparece una imagen de The Church.
A veces aparecen desperdigados
Exámenes y apuntes,
Escritos y garabatos;
Sin embargo, esta noche,
Está todo tan ordenado,
Tanto,
Tanto,
Que he sido capaz de traspapelar tu foto
Y rebuscar escrito por escrito
( Por si en el texto aparecieras )

