5 de septiembre de 2019

Nostalgia

No soy adecuado para las despedidas. Probablemente porque llevo unas cuantas acumuladas y ciertamente todas sentidas. La última llega tras la etapa más prolongada de mi vida profesional en un mismo instituto. No ha sido por cuestión de tiempo, ni mucho menos por las múltiples actividades que hemos realizados en estos años, pero este traslado viene a significar la culminación de  una etapa de madurez profesional que indudablemente me ha dejado huella, y rebosante por ello en cuanto a satisfacciones, incluyendo aquellas procedentes de los únicos protagonistas, los alumnos.

Ha sido en este lugar donde he realizado más cosas en equipo, y ahí estriba la novedad y lo que cualitativamente más me ha permitido crecer. El mérito reside ahí y la raíz de toda nostalgia. Muchas personas significativas que han sabido hacer , marcar el camino y que irremediablemente se han hecho querer.

Ahora empieza una fase nueva. La tercera fase que desborda ganas de afrontar nuevos retos. Un lugar muy diferente y que tiene que acomodarse en ilusiones renovadas, objetivos distintos buscando quizá la esencia de lo simple, nada sencillo, lo directo que se encuentra dentro del aula, día a día, timbre a timbre. Veremos a ver. Tengo muchas esperanzas.

Por lo pronto hoy en el reencuentro me he sentido feliz por haberles conocido y compartido. Siento que forman parte inherente y por tanto nunca difusos en la ausencia que se percibe en el próximo espacio y  tiempo que se avecina. 







1 de septiembre de 2019

No Hay Desnudo Que Prenda Lo Suficiente


Recuerdo la desnudez de su cuerpo, tan nítida como las líneas de la palma de la mano. El tacto encogido ante la seda que recubre sus pecho y el ansia desmedido por recorrerlo milímetro a milímetro. Lo recuerdo como la relación de listines telefónicos favoritos o calles recorridas día tras día.

Recuerdo cuando se vistió y  cerró mis ojos para siempre. Desde aquel instante no hay desnudo que  prenda lo suficiente. 

25 de agosto de 2019

Miel



Besos por doquier, 
Desde la testa
Hasta donde se pierde la cabeza, 
Sí ,justo ahí, 
Donde la miel
Jamás empalaga 
Y doblega todos los sentidos 
Para hacer de la locura
El más sano de todos los juicios. 




8 de agosto de 2019

Los Botes Del Caribe

Bayahíbe 2019 - R. Dominicana

No descansan los botes del Caribe
A pesar del limitado calado
Del océano al juntarse a la costa;

Será que lejano del arrecife
Pueden batirse libre con las olas
Y zozobrar ajeno a los turistas.

16 de julio de 2019

Un Amor Imposible



En verano puedes encontrar momentos inolvidables. Hasta Amores imposibles. Una película para paladear lentamente. Una película feminista y  de actuaciones sobresalientes. 

Hay tres tipos de amores. El conyugal, el pasional y el que supera todo convencionalismo.

6 de julio de 2019

27 de junio de 2019

La Alhambra En Un Minuto. 9 Años En Los Molinos

                                                             

You tube. Thevideoskuki


Mi pasión por Granada, especialmente por la Alhambra, es probablemente irracional. Por eso es una pasión. Fue en 1998 cuando nos tropezamos por primera vez. En pleno mes de julio, con una ola de calor andaluza que propiciaba que los turistas acamparan en los bares y nadie osara a subir a la colina de la Sabika. Lo recuerdo como si fuera ayer. Tus muros rojizos, desconchados, mostraban y muestran hoy orgullosos su fortaleza. La Alcazaba suele visitarse con rapidez pero ese recinto amurallado y militar impresiona por su arrogancia , en el mejor sentido de la palabra. Después aparecen los recintos palaciegos. Cada uno con su peculiar belleza. A algunos les encanta el patio de Arrayanes y su imponente alberca. Otros se dejan seducir por el patio de los Leones y sus juegos de luces y sombras a través de los mocárabes. El Partal y su torre vigía. El Generalife y su acequia real. A cada uno lo suyo, como así se relacionan las personas, respetando sus diferencias. 

Han pasado 20 años y he perdido la cuenta de las veces que la he visitado. Solo, en pareja, con pequeños grupos, con multitudes. En invierno, en verano. Quizá en las estaciones de entretiempo menos. Quizá es que ya solo existe el tórrido verano y el gélido invierno.

El montaje es ingenioso. En un minuto te articula la construcción ( ordenada cronológicamente ) de las principales partes que conforman esta ciudad. En un vistazo te ayuda a comprender.

Pasa tan rápido el video como lo han sido estos 9 años precedentes. En Los Molinos me he encontrado con compañeros de una escala considerable. Entregados a su trabajo, cercanos y comprensibles; desarrollando proyectos que -indistintamente fueran innovadores o tradicionales - situaban al alumno como el eje articulado de su motivación. Capaces de absorberte por completo, de ilusionarte como aquel artista que sube por primera vez al escenario, de ponerte a experimentar con metodologías novedosas, de involucrarte en actividades por doquier y de hacerte sentir que aquello tiene  El Sentido y es perdurable tanto como son los ladrillos y el mármol de la Alhambra. Tan sencillo y tan complicado como un sorbete literario sujetado en la pared con una chincheta, tan ilusionante como mostrar prometedoras escritoras o hacerte sentir verdaderamente uno, tan estimulante como dejar la Constitución en manos de los alumnos de 2º de Bachillerato para mostrarla a sus compañeros de la ESO,  tan educativo como encerrarse en un cuarto para rasgar y comprender las vestiduras de cada alumno, y finalmente  sentir formar parte de tantos departamentos como personas vas descubriendo, algunas tardíamente, e incluso atisbando simplemente su calidez y valía justo antes de que se marchen, después de que tus pasos definitivamente viran. 

Serán que todos son como la Alhambra que cada vez que vas , te maravilla. 



20 de junio de 2019

Y Las Lágrimas Que Acudan


Ya está.

La fractura es inapreciable. Casi imperceptible. Apenas se nota. La distancia no es evidente pero existe. Y no valen vendajes, ni tan siquiera inmovilizar porque todos y todas, queramos o no, estamos en movimiento.

Y es importante que nada más se quiebre. El camino, sinuoso o no, continúa. Atrás quedan paisajes de mi patria chica,  palacios rojizos  para la eternidad que permanecen en la memoria sin poder ser derruidos , cientos de volúmenes escritos con su número de registro en su lomo, y cientos de miles de instantáneas que permanecen aletargadas en la memoria, dejá vu deseosos de mostrarse en el futuro. Se mostrarán en rostros desconocidos , con el tiempo igual de queridos.

Y las lágrimas que acudan.


13 de junio de 2019

Con - texto

Recientemente recibido



Todo se debe contextualizar. Esta sencilla cartulina me la han regalado hace unas pocas horas. Leyéndola con atención, se podía pensar que el autor de las frases es un borde - con toda la razón del mundo - que está más cerca del trastorno mental permanente que del transitorio - no hace falta psiquiatra para certificarlo - y si somos benévolos llegaremos a la conclusión que tiene un raro y peculiar sentido del humor. Si somos quisquillosos, algunas frases pueden ser de mal gusto e incluso trasladar que es un personaje nada recomendable para estar en un aula.

Por eso hay que contextualizar. Ver el momento en que las frases se pronuncian. Pongamos el ejemplo de una contundente: os odio.¿ Cómo puede aceptarse esa expresión ? Igual viene motivada tras una apasionada explicación que se reduce - tras preguntar al auditorio - a la nada, al comprobar que no ha llegado ni una pequeña de luz de lo que has intentado transmitir. O también cuando compruebas que ninguno ha realizado los deberes. De ahí lo importante de la contextualización. 

Nada debe analizarse sin tener en cuenta las circunstancias.

Llama la atención , quizá , que tus tics, estrategias de aprendizaje, o recursos para conseguir que te sigan , se conviertan a la postre en algo de tanto calado como los contenidos que pretendes enseñar. Esta cartulina ya luce con honores en mi sala de trabajo. Atesoro muchas cosas. Un cuadro con caricaturas de una clase, algunas placas, fotos - que voy rotando a lo largo de los años, incluso algún jarrón - que debería portar de vez en cuando flores - y me gustan los escritos. Algunos extensos y otros más sintéticos como este de la fotografía. Es como una memoria visual de lo que uno lleva haciendo ya tantos años. Y es posiblemente las mejores de las recompensas.

Solo queda agradecer que cada una de las expresiones recordadas sean la mejor demostración del cariño y respeto que me tienen mis alumnos, independientemente de las notas, que se basan en la justicia. Quizá sea ese el secreto: recibir aquello que día tras día cultivas nada más que circulas por los pasillos.





4 de junio de 2019

Soltarse



Soltarse es vagar por el vacío,
Sentirse ingrávido en el universo
Más nostálgico de los referentes
Perdidos,
Sentirse negativo en una cámara
Digital, sin uso ni utilidad
Olvidado en el baúl de los recuerdos.

Soltarse es perderse el  futuro certero
Formando parte de uno inesperado,
Rostros sin nombres y difuminados
Que al principio se confunden
Con recuerdos tan recientes que cabe
Hasta la confusión de equivocarse,
Quien sabe si de por vida.

27 de mayo de 2019

Vidrio Esmerilado


Hay poderosas razones para no perder la esperanza. Eso dicen, la esperanza es lo último que se pierde. Tal vez hay que tener en cuenta que es nuestra pérdida lo que propicia que la esperanza se extravíe.

Cuando tienes 12 años aún te sientes demasiado indefenso. Te hacen mayor en las aulas de instituto y aparecen demasiados personajes alejados a la figura familiar del maestro. Es un debate controvertido que ahora no viene al caso. Lo cierto es que te hacen mayor con multitud de materias, diferentes exámenes, variedad de aulas y todo se acumula cuando además convives o más bien sobrevives con adolescentes desbocados o alumnos que miran con cierto desdén a aquel que bien podría ser considerado aún un niño.

Pasan los años como si fueran cursos. Aún recuerdo sus tapas de los ordenadores recién levantadas y los primeros ejercicios de geografía. Aquel curso tan peculiar, de los que tan pocos quedan, apenas pasados cuatro años. Os hacen mayores y el nivel de exigencia, aparte de multitud de circunstancias colocan a cada uno en su sitio. No sé si es justo. Creo que no. Los años discurren y el listado de nombres se amontona. Y ya te cuesta relacionar los apellidos, los primos o los hermanos, e incluso confundes las situaciones. El procesador se va volviendo lento o puede que sea, simplemente que no da más de sí. Y ahora ya tienen 16 años. Han cambiado. Tú no tanto. Están enfilados a terminar su primera carrera. Siguen siendo niños, o tal vez así los consideres. Ahora manejan la Historia, con cierta soltura, y ves que ellos sí recuerdan, que sonríen cuando en vano rememoras aquella anécdota, o simplemente repites aquel chiste que por malo queda para siempre en sus recuerdos. O eso crees. O eso anhelas.

Es una promoción especial a la que has seguido. Le has sido fiel por no ser la más brillante, por no ser la más aplicada, por no ser la más inquieta, por no ser la más cercana, por no ser, ni tan siquiera, la habitualmente vilipendiada de ciencias sociales. Es simplemente aquella que empezó en un año concreto y continuó para crecer  y crecer contigo. 

Ahora les quedan días. Tantos como a ti. Ya no podrás decir que vas a continuar con ellos. Sabes que en su graduación seguirán cada uno el camino de su propio óptico ( consiguiendo que el peor chiste sea definitivamente superado ) y tú seguirás un camino a ciegas sin la senda que ellos han marcado. 

Quizá por ello acabas como el vidrio esmerilado.


23 de mayo de 2019

Juego De Tronos



Tengo tres dragones aún sin criar
Que revolotean juntos a ratos
No gano entre cortinas chamuscadas
Ni demandas vecinales por sustos
Y aperitivos de mascotas flambeadas.

Tengo atascado el trono y el fontanero
Se niega a formular cualquier respuesta:
Depende de la cantidad dispuesta
Tendré un inmaculado inodoro 
De oro o un discreto cubo de nailon.

Dispongo de una legión de asesores, 
Amantes, caballeros y siete
Reinos,
Sacerdotisas de capa roja
Que sin ella se transforman en brujas,
Y caminantes blancos de ojos azules
Que al menor de los pestañeos 
Resucitan y derriban muros
Como si de muebles de Ikea se tratase,
Igual se los presento a Donald Trump
Por aquello de romper el hielo.

Y de la serotonina del inicio, 
Con tanto sexo y degüello seguido,
Al cortisol frustrante y postrero 
Con tanto cuervo negro de tres ojos,
Me quedo ojiplático repitiendo
Hodor, Hodor, Hodor.





20 de mayo de 2019

Another Century



I gotta light a candle for you 
So you can see yourself in the dark


Serás la estela a dónde ir
Dejando de ser Oscuro
Para transformarse en
Claridad.

15 de mayo de 2019

Changes


Hay cambios imperceptibles. Apenas significan modificaciones en el quehacer diario. Son continuos y pasan desapercibidos, tan habituales como los suspiros.

Hay cambios inesperados. Casi siempre sorprenden y si son inevitables se tiende a adaptarse a la nueva situación. No ocurren a menudo y a la postre suelen conllevar a diferentes realidades.

Hay cambios pospuestos y deseados. Estos son difíciles de asimilar. Te resistes a que ocurra por todo lo que conlleva, mezclándose incertidumbre y esperanza. Una vez que sucede, y se ponen en marcha, se desvanece todo y se construye una nueva realidad.

Supongo que habrá otras modalidades de cambio o estas descritas tengan fallos en su interpretación. Ciertamente no importa. Ahora me encuentro en el tercer supuesto. Y a pesar de ver cómo revolotea el miedo, se ha impuesto el alivio, se ha enarbolado la ilusión, y la noche vuelve a ser noche y el día un campo cuyo horizonte no presenta límites más allá que los que acote la visión.


7 de mayo de 2019

Geografía Humana

Fotografía de Pedro Cerrón
No estoy. Bien podría. Junto a una vieja fábrica de harina, a la izquierda, y tras un rutinario conjunto de bloques que siguen el cauce del río, al fondo de la fotografía, se observa un bloque de cuatro alturas, allí donde yo nací. Siempre me he sentido muy identificado con este pequeño afluente del Pisuerga. Cariñosamente es el Esgueva, aunque en mi barrio todos le conocen como la Esgueva. Su trazado original atravesaba el casco histórico de Valladolid; después lo encauzaron y lo hicieron desembocar por los arrabales. En su trazado se escuchaba como croaban las ranas; se intuía como  las ratas se sumergían en caso de peligro tras hurgar en las bolsas de basura; y en los duros inviernos nos asombrábamos al comprobar cómo se congelaban por las heladas sus orillas. Viendo las pintas de los niños y su escaso caudal estamos en el final del verano. Parece un cauce descuidado, y es verdad, sin aceras ni grandes bloques de cemento que lo delimiten; sin barandillas e incluso le falta algún puente intermedio o pasarela peatonal. No hacía falta en aquellos tiempos. Pasábamos de orilla a orilla sobre los cantos rodados, y en el peor de los casos, mojábamos las zapatillas o enfangábamos el pantalón allí donde el agua dejaba paso a un pastoso terreno blando, muy blando. Volver a casa por la tarde significaba, en esas condiciones, tener problemas.

Supongo que hay accidentes geográficos que nos definen. De trazo rectilíneo, transparente y descuidado en la apariencia. Ligero en el caudal pero siempre constante, redondeando con suavidad y ternura  a quienes residen en su cauce o caen en el mismo por casualidad. Sensible al estío e incontenible ante las riadas. Un simple afluente con aires de río; la cicatriz imperceptible que se consuela con dejar huella en el mapa de la humanidad.


Río Esgueva. En la actualidad. Foto de internet



4 de mayo de 2019

Hasta Quedarse Ciego



Si al dedicar una mirada fugaz
Se pusieran fin al tormento
Debería potenciarse el estrabismo
Y mirar de soslayo
Hasta quedarse ciego.




25 de abril de 2019

Sin Remedios En Caravaca

 Recientemente se ha celebrado el día del libro. Comercial, sin duda, aunque no deja de ser bastante emotivo por el simple hecho de regalar algo. Además se ha extendido la costumbre, arraigada en Cataluña, de acompañar el libro con una rosa, a escoger el color, y afortunadamente superando los roles masculinos y femeninos. Rosas y libros no deberían entender de géneros.



Y he aquí, que en una localidad murciana, Caravaca de la Cruz, Juani, mujer inquieta y librera de la Librería Cervantes, y por avatares del destino, amiga de un amigo mío, ha sorprendido a propios y extraños, al hacerme el gran honor de incluir Sin Remedios como libro en el club de lectura que desarrolla su actividad en su librería.

He de reconocer , en primer lugar, una enorme ilusión por ver cómo, después de dos años, el recorrido de Sin Remedios sigue manteniendo pulso, con una tercera edición en sus últimos ejemplares y además a precio de oferta ( espacio publicitario para aquellos que aún no se hayan decidido; con pinchar en el ejemplar que se encuentra a vuestra derecha, podréis comprobar que el día del libro sigue vigente en Boria Ediciones ). Ha pasado el tiempo muy deprisa y toda esa oleada de presentaciones, eventos y firmas de ejemplares habían quedado en la memoria como algo ya muy lejano, si bien muy significativo,  y afortunadamente vuelve a recuperarse de repente. Volver a hablar de las Remedios, de sus escenarios y sus tramas, seamos sinceros, es algo que no me cansa nunca, y ciertamente lo estaba echando de menos. Además me permitirá conocer a Juani, ( la mujer que en las foografías sale con gafas ) que la sigo únicamente por las redes sociales, y podré comprobar in situ cómo la fabulosa labor de una mujer en una pequeña localidad desde un punto tan destacado como es ( o debía ser ) la cultura.




 Pero al mismo tiempo me ha despertado algo de respeto, terror escénico, el enfrentarme , en el mejor de los sentidos , con los lectores. Desconozco el número de personas que van a leer la novela; desconozco el tiempo que le van a dedicar y las ganas de desmenuzar cada uno de sus capítulos; desconozco si harán un trabajo colectivo previo antes del encuentro con el autor ( por desconocer desconozco cuando se hará ); desconozco tantas cosas, hasta la experiencia de ponerme delante de desconocidos pero que saben las entrañas de lo que uno ha expuesto en Sin Remedios.

Supongo que todo irá como la seda, que los comentarios de mi editor, y la de los protagonistas del evento ( los nuevos lectores ) harán que salgan todas esas anécdotas, comentarios, reflexiones e ideas que rodearon a Sin Remedios de manera espontánea. Eso espero, y que además me proporcionen nuevas perspectivas y puntos de vista, como ya ocurrió en anteriores reuniones.  

En fin, que Caravaca me espera, y yo a ella voy ilusionado. Muchas gracias.



21 de abril de 2019

Oscuro LXXI. Funcionamos Mejor Juntos



Funcionamos mejor juntos,
Como cien barbitúricos
En vez de cubitos de hielo
 Para tomar un gin tonic.

Tal vez capuchino con sal,
O llantas de plastilina
En un tractor amarillo
Recorriendo la M 30.

Funcionamos mejor juntos,
Tanto como los domingos
Laborables o los festivos
Lluviosos con subtítulos
De película iraní.

Funcionamos mejor juntos,
Aceite y agua, chapapote
Sobre la superficie de
Mar que apenas a la luz
Le permite iluminar
Bajo la luz de la luna.