13 de noviembre de 2016

Corriendo

Michael Von Graffenried

La ducha era reparadora. Servía para liberarla de aquellas miradas libidinosas que la escrutaban todas la mañanas cuando aparecía con su minúscula falda o la radiografiaban para cotillear acerca de su pierna postiza.

Había sido objeto durante tantos años que a menudo sospechaba que es lo que podía pensar su prótesis. Por eso, cuando estaba bajo la lluvia del agua, descansaba de su pierna ortopédica, de su zapato blanco y su media a juego, imaginando que ambas salieran de repente , un día, corriendo.

22 comentarios:

  1. Admiro tanto a la gente con capacidades más limitadas porque con lo duro que este mundo ahí están ellos retándolo cada día.
    Besitos Noel!

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  2. Cuánta fuerza se necesita para seguir adelante.
    La foto es magnífica.
    Abrazo, profe.

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  3. Siempre hay situaciones que incitan a esa carrera de escape y liberación… Aunque quizás a veces no sea la alternativa que más nos favorezca… En cualquier caso, ambos caminos nos ponen a prueba en este difícil camino de la vida…

    Muy buena fotografía…

    Bsoss enormes, y feliz semana.

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  4. Un empático relato. Debemos detenernos más en la fortaleza de estas personas que hacen frente a la vida con serios problemas y son ejemplo valentía.

    Salut,Noel.

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  5. debe ser complicado ser el foco de atención día tras día... algo digno de admirar
    besos

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  6. Creo que a estas personas con dificultades añadidas para pasearse por la vida, se les tiene que fortaleza sobre manera el intelecto. y Son tan especiales que a veces se nos olvida sus inconvenientes físicos.

    la foto todo un logro.

    Besos.

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    Respuestas
    1. Puede que los incapaces seamos nosotros, aquellos que no partimos con dificultades

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  7. Y la liberaba del peso de la sociedad más que nada.
    Un abrazo.

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  8. Sólo en la ducha se sentía libre, sin ninguna atadura.

    Besos.

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  9. Los dramas personales se mastican a solas... aquí, allí o en la ducha... y uno imagina "milagros" que curen lo incurable... hasta que uno acepta que la partida de la vida hay que jugarla con las cartas que te tocan...

    Abrazo

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  10. Yo vi su cuerpo bajo la ducha y su cara de "que bien estoy"...
    jo! tuve que volver a fijar la vista para ver lo demás...
    será que los cuerpos y las sonrisas me pueden más que otras cosas.

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Y esta historia la continuas de la siguiente manera...