16 de febrero de 2015

Brasserie Du Marché

Todos los días visitaba la misma brasserie, a la misma hora, ocupando la misma mesa, pidiendo idéntico menú,  su jarra de vino, y su expresso, para terminar. 

Y todos los días reflexionaba, pausadamente, sobre las realidades  que le rodeaba. 

París.Brasserie Marché

Una maleta cada vez más vacía le esperaba todos los días a la puerta de su casa, desde que Ella decidió abrirla sin molestarse y ni tan siquiera preocuparse en entornarla, una televisión que tan sólo sintonizaba canales para aletargar recuerdos y dormitar anhelos, y una cama, tan grande y helada, que le congelaba la vida, mientras, en vano, con los ojos abiertos, dormitaba.

Minutos después

Antes de marchar se quitaba las gafas, para desenfocar, bajo la esperanza de no ser capaz de ver más allá de sus narices, de nublar aquellas  letras que definían su biografía, y afirmar que todo, hasta el Amor, allí en París, era una falacia.

A la vista de todos los demás, se equivocaba




33 comentarios:

  1. El último párrafo, el de quitarse las gafas, me parece REDONDO.

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  2. A mi no me parecerá una falacia.
    ¡Coño! Que exactitud

    ¡Odio París!

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    1. la libertad de pensamiento es lo propio

      odiar París....oh....es una ciudad con mayúsculas

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  3. el amor es una mierda en cualquier sitio. .. hasta en París. ...
    quizás eso deba hacer yo. . quitarme las gafas y desenfocar mi vida
    besos

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    1. por favor.... no sabía que llevabas gafas

      tranquilidad

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  4. Nooo, el amor es una maravilla, el desamor lo estropea todo y dejamos de ver lo que era.

    París, depende de la compañía.

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    1. se ve que no estás de acuerdo con los que llevan gafas cuando se las quitan

      París es Europa, en mi caso. Algo insuperable

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  5. Lo malo será cuando vuelva a ponerse las gafas...

    Besos con lentillas!

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    1. Tendrá que ponérselas, sino quiere pegarse una buena leche

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  6. Oscar!!!!.....a veces es necesario desenfocar.....da igual si es en Paris o Madrid...........

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    1. el desenfoque permite precisar los alrededores

      en Madrid se ve peor...por aquello de la polución

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  8. Infinitas realidades, tantas como corazones. Tengo un compañero que hasta el otro día me rebatía sobre el amor, no existe decía. Hasta que apareció una nueva ella. Vengo a retractarme, me dijo con los ojos brillantes.
    Besitoss

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    1. el hombre tropieza con reiteración al quedarse deslumbrado

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  9. No conozco París....


    Tampoco el verdadero amor.

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  10. En este caso hay motivos para no querer ver la realidad nítidamente.Unos se quitan las gafas, otros se beben una botella de vino...; quizá el quitarse las gafas no es lo peor.

    Salud, Noel. En estos momentos tengo las gafas puestas. Por la calle me las quito.

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    1. Al menos cuentas con un lugar donde portarlas de manera natural

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  11. Con o sin gafas, el desamor deja el corazón malnutrido para siempre...o no...
    Siempre queda París, que debe ser hermosísima y capaz de hacer ver de otro modo las cosas.
    Digo yo!

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  12. Que la llamen la ciudad del amor, no quiere decir que no haya desamores también.. Habrá de todo, como en todos sitios.
    (Yo uso lentillas)
    :)

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  13. Me encantó, a veces es preciso quitarse las gafas para inhibir esta cruda realidad.
    Un beso grande.

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  14. Como hay gusto para todos, a mí no me gustó París... pero sí el clima que le diste a tu relato.
    Besos, profe.

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    1. Imperdonable. ... si vuelves....yo te cambio de idea

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  15. Cuando se pierde,el amor nos parece una falacia durante un tiempo,pero solo eso.
    Tarde o temprano nos obliga de nuevo a buscarlo para,entre otras cosas,calentar esa cama tan fría...Y en París,siempre es más fácil encontrarlo de nuevo.Maravillosa ciudad.

    Saludos.

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  16. Que franqueza. Lo de París, tiene solución

    Bienvenida, nuevamente

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Y esta historia la continuas de la siguiente manera...