13 de junio de 2019

Con - texto

Recientemente recibido



Todo se debe contextualizar. Esta sencilla cartulina me la han regalado hace unas pocas horas. Leyéndola con atención, se podía pensar que el autor de las frases es un borde - con toda la razón del mundo - que está más cerca del trastorno mental permanente que del transitorio - no hace falta psiquiatra para certificarlo - y si somos benévolos llegaremos a la conclusión que tiene un raro y peculiar sentido del humor. Si somos quisquillosos, algunas frases pueden ser de mal gusto e incluso trasladar que es un personaje nada recomendable para estar en un aula.

Por eso hay que contextualizar. Ver el momento en que las frases se pronuncian. Pongamos el ejemplo de una contundente: os odio.¿ Cómo puede aceptarse esa expresión ? Igual viene motivada tras una apasionada explicación que se reduce - tras preguntar al auditorio - a la nada, al comprobar que no ha llegado ni una pequeña de luz de lo que has intentado transmitir. O también cuando compruebas que ninguno ha realizado los deberes. De ahí lo importante de la contextualización. 

Nada debe analizarse sin tener en cuenta las circunstancias.

Llama la atención , quizá , que tus tics, estrategias de aprendizaje, o recursos para conseguir que te sigan , se conviertan a la postre en algo de tanto calado como los contenidos que pretendes enseñar. Esta cartulina ya luce con honores en mi sala de trabajo. Atesoro muchas cosas. Un cuadro con caricaturas de una clase, algunas placas, fotos - que voy rotando a lo largo de los años, incluso algún jarrón - que debería portar de vez en cuando flores - y me gustan los escritos. Algunos extensos y otros más sintéticos como este de la fotografía. Es como una memoria visual de lo que uno lleva haciendo ya tantos años. Y es posiblemente las mejores de las recompensas.

Solo queda agradecer que cada una de las expresiones recordadas sean la mejor demostración del cariño y respeto que me tienen mis alumnos, independientemente de las notas, que se basan en la justicia. Quizá sea ese el secreto: recibir aquello que día tras día cultivas nada más que circulas por los pasillos.





4 de junio de 2019

Soltarse



Soltarse es vagar por el vacío,
Sentirse ingrávido en el universo
Más nostálgico de los referentes
Perdidos,
Sentirse negativo en una cámara
Digital, sin uso ni utilidad
Olvidado en el baúl de los recuerdos.

Soltarse es perderse el  futuro certero
Formando parte de uno inesperado,
Rostros sin nombres y difuminados
Que al principio se confunden
Con recuerdos tan recientes que cabe
Hasta la confusión de equivocarse,
Quien sabe si de por vida.